Bulletin E3539SP
El Gusano del Arándano
February 6, 2026 - Carlos Garcia, Michigan State University Extension; Steven Van Timmeren, Rufus Isaacs and John Wise, Department of Entomology, Michigan State University
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El Gusano del Arándano
Rhagoletis mendax Curran (Díptera: Tephritidae)
Introducción
El gusano del arándano, Rhagoletis mendax Curran, es una de las principales plagas de importancia económica en Michigan. Esta especie es nativa del este de Norte América y está altamente relacionada con el gusano del manzano, Rhagoletis pomonella (Walsh), que ataca las manzanas, peras, membrillos, y otros frutos de semilla. La diferencia entre estas dos especies es que el gusano del arándano no ataca los frutos de semilla y emerge del suelo más temprano (Lathrop and Nickels1932; CABI 2020).
Las bayas infestadas con el gusano del arándano no muestran señales visibles, por lo que se cosechan sin darse cuenta con las larvas adentro. Los consumidores y los mercados tienen una tolerancia “cero” para fruta con larvas, ya sea para consumo fresco o para procesamiento. Por eso, para evitar la infestación, los productores deben mantener un programa eficaz de control de plagas.
Identificación
Las moscas del gusano del arándano son pequeñas, oscuras y de aproximadamente 5 milímetros de largo. La principal característica morfológica son las bandas oscuras en el único par de alas. Las bandas forman una "W" o una "M “en las alas lo que diferencia al gusano del arándano de las otras moscas que se le parecen. Los machos son más pequeños que las hembras.
Huevos. Los huevos del gusano del arándano son ovalados, opacos y miden menos de un milímetro. Las moscas ponen los huevos uno por uno, justo debajo de la piel de los arándanos que están empezando a madurar o ya maduros. La única señal visible es un pequeño piquete en la fruta visible con una lupa de 20X.
Las Larvas. Las larvas del gusano del arándano no tienen patas, parecen sin cabeza y aparentan no tener segmentos. Las larvas son blanquecinas y al madurar llegan a medir 7 milímetros de longitud. La terminación de la cabeza es angosta con ganchos negros en la boca que son mandíbulas modificadas huecas que usan para alimentarse de los líquidos. Estos ganchos de la boca se pueden ver bajo un microscopio.
Las larvas del gusano del arándano son pequeñas, blancas y sin patas. Parecen no tener cabeza y el cuerpo no muestran segmentos visibles. La cabeza angosta tiene mandíbulas negras como ganchos pequeños para alimentarse que son visibles con una lupa 20X.
La Pupa. El gusano del arándano pasa el invierno como pupa en el suelo. La pupa es lisa y ovalada, color café o amarillenta y de aproximadamente 5 milímetros de longitud.
Ciclo Biológico
En Michigan, el gusano del arándano tipicamente tiene solo una generación. En algunos años es posible que haya una segunda generación más pequeña (1% a 4%) a finales de julio y agosto.
Esto sugiere que el gusano del arándano tiene una diapausa facultativa como la del gusano del manzano (Payne and Berlocher 1995). En el suroeste de Michigan, la emergencia de los adultos comienza desde mediados hasta finales de junio, con el vuelo de los adultos continuando por todo agosto (Figura 1). La humedad del suelo estimula la emergencia de los adultos y el comienzo de la actividad de las moscas. El tiempo seco atrasa la emergencia de los adultos, ya que las pupas responden al aumento de humedad en el suelo que resulta de las lluvias o de la irrigación. La emergencia y la actividad de las moscas es menor durante los años con sequía comparados a los años lluviosos.
Cuando las moscas del gusano del arándano emergen se alimentan del néctar de las flores, del rocío y del excremento de los pájaros. Las hembras maduran sexualmente entre los 7 a 10 días después de emerger del suelo, luego de lo cual, comienzan a aparearse y a ovipositar (Smith and Prokopy 1981). Las hembras prefieren ovipositar en bayas que están madurándose o que ya están maduras, pero, también son capaces de ovipositar en bayas verdes (Van Timmeren, datos aun no publicados).
Una vez que las hembras encuentran una baya apropiada, perforan justo debajo de la piel y depositan un solo huevo. En un período de 2 a 3 semanas una sola hembra puede ovipositar hasta cien huevos. Los huevos eclosionan aproximadamente en 5 días, y las larvas se alimentan de la pulpa de la fruta, completando todo su desarrollo dentro de la baya.
Generalmente, en el suroeste de Michigan, la detección inicial de las larvas del gusano del arándano ocurre a mediados de julio. La fruta infestada se ablanda y colapsa progresivamente, desarrollando áreas hundidas a medida que la alimentación de las larvas licúa la pulpa interna. Las bacterias introducidas en la fruta durante la oviposición y la alimentación contribuyen a la descomposición de la pulpa y a la pudrición del fruto (McCollum et al. 2009). Al avanzar la pudrición del fruto, los pedicelos de las bayas afectadas se debilitan, lo que causa la caída de la fruta prematuramente. Sin embargo, las bayas infestadas también pueden permanecer pegadas al arbusto e inadvertidamente cosecharse con la fruta sana.
Cuando las larvas completan su desarrollo caen al suelo y se entierran 3 a 5 pulgadas (7 a 12 cm) dentro del suelo antes de pupar (Lathrop and Nickels 1932). En Michigan, la mayoría de las moscas emergen del pupario al verano siguiente. Un pequeño porcentaje de la población puede emerger en el mismo año o permanece en diapausa durante dos o más años (Lathrop and Nickels 1932, Rodriguez-Saona et al. 2015).
Monitoreo y Control
La detección temprana de la emergencia de los adultos es clave para desarrollar un programa eficaz de control del gusano del arándano. Para monitorear a tiempo la llegada de las primeras moscas use las trampas pegajosas amarillas con cebos de acetato de amonio o de carbonato de amonio (Pherocon® AM).
Las trampas vienen ya con el cebo revuelto con la goma, o a las trampas sin cebo se les puede poner un pequeño "cargador" con cebo de amonio. Las trampas pegajosas amarillas se deben desdoblar y colocarse como en una figura de "V" ( Figure 7) con la superficie amarilla hacia abajo. Las esferas verdes o las rojas con cebos volátiles de frutas sintéticas también pueden usarse para atrapar a las moscas del gusano del arándano que andan buscando bayas donde ovipositar.
Al emerger las moscas jóvenes se alimentan activamente durante 7 a 10 dias antes de ovipositar y el olor de las esferas verdes las atraen a la trampa. Ya que la mayoría de las moscas migran de los campos silvestres o de fincas sin asperjar, usted debe colocar las trampas alrededor de las hileras del perímetro del cultivo antes que las moscas emigren a los arándanos. Reemplace las trampas o los cebos cada 2 a 3 semanas ya que el acetato de amonio se volatiliza gradualmente y pierde su efectividad. Si las trampas se llenan de insectos, de polvo o de basura, reemplácelas antes para mantener un monitoreo preciso.
Su oficina local de Extensión de MSU puede ayudarle a encontrar proveedores de cebos que estén cerca de su finca. Para pronosticar el comienzo de la emergencia de las primeras moscas puede usar un calendario de días o un modelo de predicción Grados Dia (GDD). El comienzo de la emergencia de los primeros adultos ocurre alrededor de 913 GDD (base 50 °F) acumulados desde el 1º de marzo. Comience a verificar las trampas dos veces por semana y una vez que se hayan acumulado 750 GDD (base 50 °F) —generalmente a principios de junio en el sur de Michigan— continúe monitoreando hasta que atrape la primera mosca.
Puede detectar larvas en fruta madura usando el método de flotación. Coloque la fruta en una bolsa plástica transparente, aplástela un poco y cúbrala con una solución de 1 cucharada de sal por cada taza de agua. Espere 15 minutos y revise la bolsa contra la luz para buscar larvas. También puede colar el líquido con un filtro de café (Neilson et al. 1986; Dixon et al. 1994; Van Timmeren et al. 2017).)). Si encuentra larvas, una aplicación de insecticida antes de la cosecha podría reducir su número y evitar daños adicionales (Wise et al. 2015). Respete siempre los intervalos de reentrada y de precosecha al aplicar insecticidas
Control
Control Biológico. Hay varias especies de parasitoides que infestan a las larvas del gusano del arándano. Entre ellas, la avispa parasítica Diachasma alloeum que es la más importante en Michigan (Rodriguez-Saona et al. 2015; CABI 2019). Después de ovipositar sobre las larvas de la mosca del arándano, las larvas de la avispa parasítica se desarrollan dentro de las larvas de la mosca del arándano. En la primavera, después de completar su desarrollo, emergen las pequeñas avispitas de las larvas parasitadas. Sin embargo, los parasitoides por si solos no pueden proveer un control comercial aceptable. Pero, si los parasitoides se conservan pueden ayudar a mantener bajo el número de la población de moscas.
Control Químico El control químico temprano se enfoca en reducir la población de moscas adultas antes de que las hembras pongan sus huevos en la fruta. Una vez que los huevos están dentro de la piel del fruto, la mayoría de los insecticidas ya no pueden alcanzarlos. Los insecticidas de contacto convencionales, como fosmet (organofosforado), piretroides y espinosinas como espinetoram y espinosad (orgánico), son tóxicos para la mosca del gusano del arándano. Estos productos son efectivos durante la mayor parte del período de vuelo de los adultos.
Una buena herramienta para manejar el gusano del arándano cuando no se pueden hacer aplicaciones regulares debido al clima o a la cosecha, es usar insecticidas sistémicos. Los neonicotinoides, como acetamiprid, son muy efectivos porque pueden actuar contra los huevos y las larvas recién nacidas.
Cuando use insecticidas, revise en la etiqueta la sección “Direcciones de Uso”, donde se indican las restricciones para proteger especies en peligro. Algunas etiquetas también piden consultar el sitio Bulletins Live! Two: https://www.canr.msu.edu/blt/.
Cuando hay una emigración constante de moscas desde afuera y la población sigue alta, es importante conocer cuánto tiempo dura el efecto del insecticida para mantener protegida la fruta. Si solo está presente el gusano del arándano, un calendario regular de aplicaciones puede proteger la fruta de forma efectiva. Pero, en plantaciones donde también hay mosca drosófila de alas manchadas (SWD), se recomienda aplicar insecticidas cada 7 a 10 días para controlar esta plaga. Por lo general, este intervalo sirve para manejar ambas plagas al mismo tiempo.
Para algunos insecticidas más recientes, como los de las familias diamidas y espinosinas, la eficacia mejora cuando la mosca ingiere el producto. Sin embargo, actúan más lentamente. Por eso, estos compuestos son más efectivos cuando se aplican antes de que las hembras comiencen a poner huevos.
Acknowledgment
We thank Ryan Vander Poppen for collecting field data on the blueberry maggot population dynamics and photographs presented in this publication.
Project GREEEN and Michigan State University Extension funded the data collection and production of this fact sheet.
Literature Resources
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Rodriguez-Saona, C., C. Vincent, D. Polk, F. A. Drummond. (2015). A review of the blueberry maggot fly (Diptera: Tephritidae). J. Integr. Pest Manag. 15(1): 11; https://doi.org/10.1093/jipm/pmv010
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